Lo que se hace (y lo que no se hace) durante los dos primeros días marca el resultado de casi todas las reclamaciones. Saber qué hacer tras un accidente de tráfico no es solo una cuestión de seguridad: es la diferencia entre un expediente sólido y uno que la aseguradora podrá discutir durante meses. Estos son los pasos correctos y los fallos que más caro se pagan.
En el lugar del accidente: asegure la prueba
Antes de mover nada, compruebe que no hay heridos y señalice. A partir de ahí, la prioridad es documentar lo ocurrido:
- Rellene el parte amistoso con calma, describiendo la posición de los vehículos y el sentido de circulación. No firme un croquis que no refleje lo que pasó.
- Haga fotografías de los daños, de la posición final de los vehículos, de la señalización y del estado de la calzada.
- Anote la matrícula, la compañía aseguradora y el número de póliza del otro conductor.
- Recoja datos de testigos: son decisivos cuando hay versiones contradictorias.
- Si hay heridos, discrepancia de versiones o el otro conductor no colabora, llame a la Policía o Guardia Civil para que levanten atestado.
El error más común aquí es asumir responsabilidad en caliente. Reconocer la culpa en el lugar, por educación o por nervios, condiciona todo el expediente posterior.
Las primeras 24 horas: acuda al médico aunque se encuentre bien
Muchas lesiones cervicales y dorsales no dan síntomas hasta pasadas varias horas. Sin embargo, si usted acude a urgencias tres o cuatro días después, la aseguradora cuestionará el criterio cronológico que exige la Ley 35/2015 para los traumatismos menores de la columna, y su reclamación se complicará mucho.
La recomendación práctica es acudir a un centro sanitario el mismo día o, como máximo, dentro de las primeras 72 horas, y hacer constar en el parte que las molestias se deben a un accidente de circulación, indicando la fecha. Describa todos los síntomas, no solo el que más le duele: lo que no consta en el parte, en la práctica no existe.
Comunicación con las aseguradoras: qué decir y qué no
Debe comunicar el siniestro a su propia compañía dentro del plazo previsto en la póliza, habitualmente siete días. Poco después es probable que reciba una llamada del gabinete de la aseguradora contraria. Ahí conviene tener cuidado:
- No acepte valoraciones telefónicas ni ofertas rápidas antes del alta médica.
- No firme documentos de finiquito o transacción sin revisarlos: suelen implicar renuncia a cualquier reclamación futura.
- No minimice sus síntomas por teléfono ni afirme que ya está bien si no lo está.
- Pida siempre por escrito la oferta motivada o la respuesta motivada de la compañía.
Recuerde que la aseguradora contraria defiende sus propios intereses económicos, no los suyos. Ser educado no obliga a ser ingenuo.
Los cinco errores que más dinero cuestan
Resumiendo lo que vemos con más frecuencia en el despacho:
- Retrasar la primera asistencia médica.
- Abandonar la rehabilitación antes del alta porque uno se encuentra algo mejor.
- Aceptar la primera oferta sin haber valorado las secuelas.
- No guardar facturas de farmacia, fisioterapia, taxis o daños materiales.
- Dejar pasar el plazo de un año de prescripción del artículo 1968 del Código Civil.
Cronología de las primeras 48 horas
- Primeros minutos: señalizar, comprobar heridos, avisar a las autoridades si procede.
- Primera hora: parte amistoso, fotografías, datos del otro conductor y de los testigos.
- Primeras 24 horas: acudir a urgencias y vincular las lesiones al accidente.
- Primeras 48 horas: comunicar el siniestro a su aseguradora y ordenar la documentación.
- Después: seguimiento médico completo hasta el alta y ninguna firma sin asesoramiento.
Cuándo conviene consultar con un abogado
No todos los siniestros necesitan un letrado, pero sí conviene consultar cuando hay lesiones que requieren rehabilitación, cuando la culpa está discutida, cuando la aseguradora rechaza el parte o cuando la oferta recibida no encaja con lo sufrido. Una revisión temprana evita firmar acuerdos precipitados y permite planificar la prueba médica desde el principio. Puede consultar nuestra área de accidentes de tráfico y la sección de daños personales.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento jurídico personalizado de un abogado, que debe analizar las circunstancias concretas de cada siniestro.
Si ha sufrido un accidente recientemente, en Galindo & Barrio Abogados le orientamos en una primera consulta gratuita sobre los pasos a seguir desde el primer día. Llámenos al +34 91 554 67 70 o reserve su cita online.
